jueves, septiembre 12


Me sentía perdida. Necesitaba esconderme. Escapar.
Sólo se me ocurrió un remedio para aliviar el dolor. 
Recurrí a los únicos cuatro chicos que nunca me fallarían. 
Los únicos cuatro chicos que jamás me partirían el corazón, que no me decepcionarían.
John, Paul, George y Ringo.
Escrito por Elizabeth Eulberg.

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