miércoles, septiembre 18

"No es rendirse, es saber que ya fue suficiente..."

La pérdida del primer amor para una persona que tiene el amor como algo extremadamente importante en su vida, puede ser algo trágico, puede lastimar mucho y dejar heridas que tal vez nunca terminen de curarse. La mayoría de las personas que fracasan en sus relaciones, y más en la primera y la más importante, que es cuando uno se enamora por primera vez, terminan optando por dejar de creer en el amor, por convertirse en personas frías y poco demostrativas, dependiendo de la fortaleza de esa persona y de cuánta voluntad esté dispuesta a poner para salir adelante. 
Ser pesimista puede ser bueno a veces, porque miramos siempre el lado malo de las cosas, tenemos en mente que no importa que tanto se esfuerce una persona por brindarnos felicidad, nunca dejamos de lado la idea de que pueda fallarnos. Puede ser bueno el pesimismo hasta cierto punto, pero ¿cómo saber cuando una persona realmente es digna de nuestro amor y de nuestra dedicación? Es imposible, por eso, cuando salimos lastimados, el camino fácil nos lleva a cerrarnos en nosotros y no darle paso a nadie para así resguardarnos de cualquier decepción. Pero de esa manera nos estamos perdiendo de una de las cosas más lindas de la vida, que es enamorarse, amar y ser amado
No importa cuántas veces salgamos lastimados, lo bueno siempre viene al final, las personas que nos lastiman y son pasajeras en nuestra vida, no son más que parte de un aprendizaje, y de una especie de práctica. Todas esas veces que lloramos desconsoladamente, sintiendo que el mundo se nos viene abajo, pasando días sin ganas de comer, lamentándonos por cosas que ni siquiera hicimos, son dolorosas en el momento, pero NADA es lo suficientemente malo como para rendirse a la primera caída. Cada vez que sentimos que "se nos rompe el corazón", cada vez que otra persona hace que uno crea que nada es suficiente, no son más que pruebas. La vida no se termina con la partida de una persona a la que queremos, duele, pero se supera. Se aprende para la próxima, tarde o temprano la persona que merecemos y nos merece llega a nuestras vidas. 
No nos estanquemos en recuerdos, no dejemos que una persona sea TODO para no quedarse con nada si algún día decide irse. Hay que amar, y disfrutar el momento, ser feliz, sin preocupaciones, tranquilos, sin miedo y siempre siendo consciente que así como un día tenés a la persona que querés, al otro día puede no estar más.
No dejemos que el amor se desgaste, no permitamos que nadie derrumbe eso que construimos. Cuidemos a la persona que amamos para así, si algún día ya no está, podamos dormir tranquilos sabiendo que dimos lo mejor. 



Escrito por sensaciondevacio

jueves, septiembre 12


Me sentía perdida. Necesitaba esconderme. Escapar.
Sólo se me ocurrió un remedio para aliviar el dolor. 
Recurrí a los únicos cuatro chicos que nunca me fallarían. 
Los únicos cuatro chicos que jamás me partirían el corazón, que no me decepcionarían.
John, Paul, George y Ringo.
Escrito por Elizabeth Eulberg.

jueves, enero 17

Trece líneas para vivir

1. Te quiero no por quien eres, sino por quien soy cuando estoy contigo.
2. Ninguna persona merece tus lágrimas, y quien se las merezca no te hará llorar.
3. Sólo porque alguien no te ame como tú quieres, no significa que no te ame con todo su ser.
4. Un verdadero amigo es quien te toma de la mano y te toca el corazón.
5. La peor forma de extrañar a alguien es estar sentado a su lado y saber que nunca lo podrás tener.
6. Nunca dejes de sonreír, ni siquiera cuando estés triste, porque nunca sabes quién se puede enamorar de tu sonrisa.
7. Puedes ser solamente una persona para el mundo, pero para una persona tú eres el mundo.
8. No pases el tiempo con alguien que no esté dispuesto a pasarlo contigo.
9. Quizá Dios quiera que conozcas mucha gente equivocada antes de que conozcas a la persona adecuada, para que cuando al fin la conozcas sepas estar agradecido.
10. No llores porque ya se terminó, sonríe porque sucedió.
11. Siempre habrá gente que te lastime, así que lo que tienes que hacer es seguir confiando y sólo ser más cuidadoso en quien confías dos veces.
12. Conviértete en una mejor persona y asegúrate de saber quién eres antes de conocer a alguien más y esperar que esa persona sepa quién eres.
13. No te esfuerces tanto, las mejores cosas suceden cuando menos te las esperas.


Recuerda: "Todo lo que sucede, sucede por una razón."


Escrito por Gabriel García Márquez.